TMR culmina la rehabilitación energética del IES Mariano José de Larra para ofrecer un centro más eficiente, sostenible y confortable

La actuación ha permitido mejorar el comportamiento energético del edificio mediante la instalación de un sistema SATE en las fachadas, la sustitución de las carpinterías exteriores y la incorporación de paneles fotovoltaicos, todo ello compatibilizando la ejecución de los trabajos con la actividad docente del centro.

TMR ha finalizado las obras de rehabilitación energética del IES Mariano José de Larra, en Madrid, tras la recepción de una actuación que permitirá a la comunidad educativa disponer de unas instalaciones más eficientes, sostenibles y confortables para afrontar el próximo curso.

El proyecto ha supuesto una intervención integral sobre la envolvente del edificio con el objetivo de mejorar su eficiencia energética, reducir el consumo y optimizar el confort térmico de las instalaciones. La actuación ha incluido la instalación de un Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior (SATE) en las fachadas, la mejora de la impermeabilización y del aislamiento de la cubierta, la sustitución de las carpinterías exteriores por otras de mayores prestaciones térmicas y la instalación de paneles fotovoltaicos para el aprovechamiento de energía renovable.

Carlos Rodríguez, jefe de obra de TMR destaca el balance positivo del proyecto y pone en valor el trabajo desarrollado por todos los agentes implicados.

“Ha sido una actuación que ha supuesto un importante reto desde el punto de vista técnico y organizativo, pero que se ha desarrollado conforme a los objetivos previstos gracias al trabajo conjunto de todos los participantes. Esta rehabilitación va mucho más allá de una mejora estética; supone un importante avance en eficiencia energética, confort y sostenibilidad para el edificio.”

Un edificio preparado para afrontar los retos energéticos del futuro

Las actuaciones realizadas permitirán reducir significativamente las pérdidas energéticas del edificio, mejorando tanto el comportamiento térmico durante el invierno como en los meses de verano. Al mismo tiempo, la instalación fotovoltaica contribuirá a generar parte de la electricidad consumida por el propio instituto, favoreciendo la reducción de emisiones de CO₂ y avanzando hacia un modelo de edificio público más sostenible.

La mejora de la cubierta, tanto desde el punto de vista de la impermeabilización como del aislamiento térmico, completa la actuación sobre la envolvente del edificio, reforzando su comportamiento energético y contribuyendo a aumentar la durabilidad de la infraestructura frente a las condiciones climáticas.

Estas mejoras repercuten directamente en el bienestar de alumnos, docentes y personal del centro, que dispondrán de unas instalaciones más eficientes y adaptadas a las necesidades actuales.

Una rehabilitación con importantes retos técnicos

Como ocurre en cualquier intervención sobre un edificio con décadas de uso, la ejecución ha requerido adaptar continuamente los trabajos a las condiciones reales encontradas durante la obra.

La aplicación del sistema SATE exigió un exhaustivo control en la preparación de los soportes, la resolución de encuentros con las nuevas carpinterías y el tratamiento de los puentes térmicos para garantizar la continuidad del aislamiento y alcanzar las prestaciones previstas en el proyecto.

Asimismo, los trabajos sobre la cubierta exigieron una cuidadosa coordinación entre la mejora de la impermeabilización, el refuerzo del aislamiento térmico y la posterior instalación de los paneles fotovoltaicos, integrando todas estas actuaciones con las instalaciones eléctricas existentes y garantizando tanto la estanqueidad como las prestaciones energéticas previstas en el proyecto.

“En este tipo de rehabilitaciones siempre aparecen singularidades constructivas que requieren capacidad de adaptación y respuestas técnicas ágiles. La planificación continua y la coordinación entre todos los equipos han sido fundamentales para mantener la calidad de la actuación sin renunciar a los objetivos de eficiencia energética.”

Planificación y coordinación para compatibilizar la obra con la actividad docente

Uno de los aspectos más relevantes del proyecto ha sido la necesidad de ejecutar los trabajos manteniendo el funcionamiento habitual del centro educativo durante buena parte de la obra.

Para ello, el equipo de TMR elaboró una programación detallada que permitió organizar las distintas fases de ejecución, adaptando las actuaciones más sensibles al calendario escolar y desarrollándolas fuera del horario lectivo o durante los periodos no lectivos siempre que fue necesario.

La comunicación permanente con la dirección del instituto, junto con la coordinación entre la dirección facultativa, la propiedad, las empresas colaboradoras y el equipo de obra, permitió anticipar incidencias, optimizar los suministros y garantizar tanto la seguridad como el cumplimiento de los plazos establecidos.

Paralelamente, se llevó a cabo un seguimiento continuo de la calidad mediante controles de ejecución y revisiones de las diferentes unidades de obra, asegurando que cada fase cumpliera con las especificaciones técnicas previstas.

El trabajo conjunto, clave para el éxito del proyecto

Desde TMR destacan especialmente la implicación de todos los profesionales que han participado en la actuación.

El equipo de obra ha asumido la planificación, coordinación y seguimiento diario de los trabajos, manteniendo una comunicación constante con la dirección facultativa, la propiedad y la dirección del centro educativo para resolver con agilidad las cuestiones técnicas que han ido surgiendo durante la ejecución.

“El éxito del proyecto ha sido el resultado del trabajo conjunto entre la propiedad, la dirección facultativa, el equipo de TMR, las empresas colaboradoras y la dirección del propio centro. La colaboración, la comunicación y la confianza entre todos han sido determinantes para alcanzar los objetivos previstos.”

Un entorno más confortable para toda la comunidad educativa

Con la recepción de la obra, el IES Mariano José de Larra dispone ahora de un edificio preparado para afrontar los retos de eficiencia energética y sostenibilidad de los próximos años.

Para TMR, la finalización de esta actuación supone la satisfacción de entregar una infraestructura renovada que mejorará el día a día de quienes utilizan el centro.

“Nuestro objetivo es que cada actuación deje una mejora tangible para las personas. En este caso, entregamos un edificio más eficiente, confortable y funcional que aportará beneficios durante muchos años a toda la comunidad educativa”, destaca Rodríguez.

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